REPASANDO NUESTROS 10 AÑOS. JUNIO

A comienzos del año 2016 nos embarcamos en un proyecto completamente distinto a todo lo que habíamos hecho anteriormente: adaptar una novela desde cero para representarla teatralmente. Y no era una cualquiera, se trataba de “Momo”, escrita por Michael Ende. Autor de la famosa obra “La historia interminable”.

Comenzamos leyendo el libro para ir conociendo a los personajes, el mundo que les rodeaba y el mensaje que quería transmitir. Después comenzamos a escribir el guión capítulo por capítulo, haciendo los cambios necesarios para adaptarla a la época actual y modificando los diálogos. Poco a poco fuimos haciendo el vestuario de los personajes, aprendimos coreografías creadas específicamente para la obra… ¡Incluso hicimos dos barcos gigantes de papel!

Durante este proyecto llegaron al grupo muchos de los integrantes actuales y estuvieron a la altura con los personajes que se les encargó, desde los protagonistas hasta sus amigos y los temibles hombres grises.

Tras un año y pico de trabajo duro, estrenamos el primer acto con muy buenas sensaciones, tantas que un mes más tarde estrenamos la obra completa. Después de eso no paramos durante un año y medio, actuamos en colegios, centros culturales y en muchos más escenarios de los que nos podíamos imaginar. Algunas veces para recaudar fondos para causas benéficas, otras por el simple placer de actuar y llevar el mensaje de la obra a más personas. A lo largo de las 15 representaciones que hicimos, fuimos recortando el guión para que la obra fuera menos densa, tuvimos que hacer cambios en el reparto debido a las altas y bajas que se iban dando en el grupo e incluso fuimos haciendo otros proyectos en paralelo.

“Momo” ha sido un viaje lleno anécdotas que recordaremos durante toda la vida: como la vez que se nos fue la luz en medio de una actuación y seguimos adelante, o la vez que nos paseamos por la Gran Vía caracterizados como nuestros personajes, la vez que tuvimos que llevar atrezo andando porque no nos dejaron entrar en el metro… No ha sido un camino fácil, hemos tenido momentos buenos, pero también dificultades e imprevistos. Las aventuras nunca son como uno se las espera, pero sí pueden ser disfrutadas si las llevas a cabo por una buena razón y estás rodeado de seres queridos.

Mirando hacia atrás vemos un proyecto durante el cual vivimos toda clase de experiencias, las cuáles nos han hecho crecer como grupo y nos han enseñado toda clase de lecciones. Aprendimos que el tiempo es nuestro tesoro más valioso y que lo mejor que se puede hacer con él es compartirlo con las personas que queremos, haciendo lo que realmente te gusta.

“Porque el tiempo es vida. Y la vida reside en el corazón”

 

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